COLLARES DE SANTERÍA: Qué Significa, Colores, Como Hacerlos

Los collares de santeria, son la dogma de la santería, la pulsera de Orula, en cierto punto conocido como cuentas de santería, es una insignia sagrado que se piensa que es un vinculo que lleva al reino de los santos y los dioses. Es un amuleto personal que otorga a los portadores seguridad, consagración y autoridad sobre el reino espiritual. La pulsera de Orula está elaborada de joyas con cuentas que simbolizan una conexión con los espíritus que gobiernan nuestra vida diaria.

Ahora ejercida en todo el mundo, la santería, además llamada como la Regla de Ocha o la dogma Lucumi, proviene de África Occidental. Durante el trato de esclavos traslado muchos africanos a Brasil, Haití, la parte baja de los Estados Unidos, Puerto Rico, cuba y otras países caribeños, llegaron con ellos el credo de la santería.

Aunque la mayoría de los africanos se vieron obligados a convertirse al catolicismo a su llegada, muchos continuaron practicando sus religiones nativas al mismo tiempo.

La palabra santería proviene del español y se traduce libremente como devoción a los santos (santos). Muchos de los que practican esta religión se refieren a las orichas, o deidades, como santos. En esta terminología, los practicantes combinan el catolicismo con esta religión de África Occidental.

Aquellos que practican la religión de la santería a veces se describen como católicos, asisten a misa y bautizan a sus hijos como miembros de esa fe. Al mismo tiempo, practicarán su religión basada en África en sus propias casas y casas templo.

La religión y sus tradiciones han sobrevivido y se han transmitido de generación en generación y, a medida que los ciudadanos cubanos y miembros de otras naciones caribeñas abandonaron las islas, se llevaron la religión de la santería donde se extendió a Canadá, Estados Unidos, Europa y muchos países sudamericanos.

Que significa recibir collares de santería

Obtener este collar, es una ceremonia muy similar al bautismo. Es el comienzo a la religión de la santería, o es la senda hacia los Santos-Orishas. Es una ceremonia de purificación, como el derrame de la piel vieja, donde inicia tu nuevo viaje a lo sagrado. El collar es santificado por tus padrinos, sumergido en agua bendita y hierbas, a su vez coronado a ti, el ahijado. Esta es la única forma que uno puede aceptar un collar.

Al receptor del collar se inclina sobre una bañera para que su cabeza se limpie en agua bendita. En ese preciso momento, el ahijado está bajo la inspección de su padrino. Es obligación del padrino afirmar el bienestar:

• Espiritual.
• Emocional.
• Físico.
• Financiero de sus ahijado.

Collares de santería significado de colores

Cada collar de santería representa a una deidad, siendo específicos sus colores para poder identificarlos, a algunos de estos también se les añaden los colores de los caminos, aunque esto es opcional. En la ceremonia se colocan cinco collares, los cuales representan a las cinco deidades principales de la santería; cuando se va avanzando en la religión se le van sumando otros collares.

La secuencia común que se utiliza para realizar la ceremonia y entrega de los collares e Elegua , Obatalá, Yemaya, Shango y Oshun (en algunas ocasiones se añade a Oyá), la secuencia no es específica porque va a depender del protocolo que se utilice en la casa de santo, en algunas de estas casas de santos se coloca de último la deidad protectora del individuo.

Blancos

La cuentas únicamente blancas simbolizan a Obatalá y sincretiza a la Virgen de la Mercedes, también conocido como Ochala y Oxala.
Sus hijos tienen que ser muy respetuosos y es la única deidad que en sus caminos son tanto femeninos como masculinos. Para este collar el número de la marca básica es 8 y sus colores son blanco, rojo, nácar, agua jabón (aunque generalmente es el blanco depende del camino de Obatalá), transparente, coral (depende del camino de Obatalá) y marfil y su combinación es: 24 blancas, una de color roja, una de nacar, una de marfil, una de coral.

En algunas ocasiones se le van insertando al collar de santería 16 cuentas de color blanco, 4 de agua de jabón, una de coral, 4 de agua de jabón, y así sucesivamente hasta llegar al tamaño deseado; otras veces se utilizan 21 cuentas de color blanco y solo 1 de color rojo. El color favorito de Obatalá es el blanco como también lo es el marfil.

Blancos y Azules

Los collares de santería que contengan estos dos colores representan a Yemayá quien se sincretiza con la Virgen del Valle o la Virgen de la Regla, y es la diosa de la fertilidad, maternidad y del mar; también se le conoce como Yemanyá o Jemanjá.

El número de marca es el 7 aunque también puede ser 21, teniendo suma importancia al confeccionar añadirle el agua de jabón transparente en vista de que ella al ser una diosa del mar necesita en su collar estar representado, sus colores principales son el blanco y el azul y la combinación va a depender del camino que se escoja.

Collares de santería verde y amarillo significado

Este collar corresponde a la deidad Orula (también conocido como Orunmila y dios de la Adivinacion y sabiduría), es una de las deidades más importantes de la religión Yoruba, el cual se sincretiza con San Francisco de Asis en La Habana y San José de la Montaña en Santiago de Cuba.

En algunas ocasiones se le suele nombrar bandera en vista de que se utiliza para guerrear; sus colores son verde y amarillo y se alternan hasta el final, añadiéndole siempre un caracol. El único que puede imponer este collar es el babalawo.

El collar representa el acuerdo que hizo Orula con la Muerte para que esta no ronde cerca de sus hijos hasta que la divinidad determinara que su misión en la tierra tendría que terminar. Si el collar se llega a romper, el individuo tiene que acudir inmediatamente con el padrino o la madrina ya que está en peligro de muerte.

Como hacer collares de santería

Los collares de santería pueden ser confeccionados por manos de un profesional quien recibió instrucciones específicas del babalawo o de un santero, o también podría confeccionar el collar el propio santero o babalawo.

El primer paso a realizar antes de empezar a confeccionar es cantar y rezar a los santos, a este procedimiento se le conoce también como moyugbar. Luego, al momento de ensartar las cuentas deberá utilizarse siempre hilo de algodón, no se puede utilizar alambre ni nylon, ya que estos dos no poseen cualidades absorbentes ni recogen el omiero necesario para lavarlos.

Es importante saber que los collares de fundamento son 7, sin embargo, en la iniciación van a recibir cuatro en este orden: Obatalá, Oshún, Yemayá y Shangó; después de haber recibido los cuatro y según les indiquen los Orishas van a recibir los otros 3 que son los siguientes: Eleggua, Oggún y Oya; aunque esto va a depender de la casa de los santos ya que pueden variar el orden o la cantidad de collares que se confeccionen en la iniciación.

Ya terminando de confeccionar los collares se tiene que ir al río para lavarlos, generalmente se recomienda darle miel y una gallina a Oshún en el río. Luego se procede a colocarlos en las soperas de los santos para darles de comer.

Seguidamente se hace es un sacrificio para honrar a Eleggua, para luego organizar las hierbas con las que se va a realizar el omiero, las cuales son: 6 para Shangó, 5 para Oshún, 7 para Yemayá, y 8 para obatalá. Para poder preparar el omiero se tiene que ir machacando las hierbas con oké en la estera mientras se canta a Osain (es una deidad de la mitología yoruba y es quien rige a la naturaleza como parte de ella), es importante resaltar que ninguna especie tiene que caer en el suelo por lo que se tiene que tener mucho cuidado.

Para finalizar se les da a cada Orisha sus correspondientes animales y se unen todas las hierbas para unirlas en un solo omiero; luego se colocan los collares en las soperas durante 7 días, con la finalidad de que reciban de los orishas su energía, de igual forma se les tiene que colocar durante los sietes días frutas del agrado de cada Orishas a modo de ofrenda. Una vez pasados los siete días están listos para ser colocado al individuo.

Que no se debe hacer con los collares de santería

Es importante tener en cuenta que luego de que los collares de santería hayan sido impuestos, se tienen que respetar ciertas normas como por ejemplo: evitar utilizar los collares cuando se practiquen las relaciones sexuales, al dormir o al darse un baño. La excepción de la regla sería en casos de enfermedad, ya que el collar de Obatalá se recomienda que no se retire para dormir.

Si no se respetan estas normas y con el pasar del tiempo los collares son expuestos a la negatividad pueden presentar tensión entre sus hilos, ocasionando que se tornen tiesos y generando rigidez; en estos casos lo más recomendable es refrescar los collares colocándolos durante 24 horas en una sopera con agua de coco y miel, también se puede realizar la limpieza únicamente con el agua de coco.

Cuando no se utilicen los collares de santería tendrán que ser envueltos en un paño de color blanco, lo más recomendable es que se extienda ya que en algunas casas de santo se considera de manera irrespetuosa enrollar los collares; o colocarlos en las soperas creadas para su Orisha.

Si alguno de los collares se llegara a romper, significa que es una señal de problema inminente, y se recomienda que no se trate de arreglar sino que se consulte con el padrino o la madrina sobre qué medidas tomar para solventar y tratar de mejorar la situación como por ejemplo un baño, consulta, entre otros.

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